¿Qué es la creatividad?, la terapia Gestalt te lo cuenta.

 La creatividad como un mecanismo indispensable de la salud emocional personal, es la capacidad para reciclarse y poder cambiar las maneras de actuar escogiendo otras que se ajusten mejor a las necesidades de la persona en función de lo que ocurre en el entorno que tiene.                                                                                                                                                            Aurora Fernàndez

Hoy nos acompaña Aurora Fernàndez, ya la conocen y saben lo importante que es la visión de la creatividad según la terapia Gestalt.

Ella nos platicó el proceso de los bloqueos, pero como quiero ocupar mas tiempo, quiero que la leas, te dejo con ella.

Te aviso, corre por un café, por una limonada y acomódate en el sillón que mas que te guste, este post es para aprender, entender y re-conocerte.

 

La creatividad según la Terapia Gestalt

 

Desde la terapia Gestatl se considera la creatividad como un mecanismo indispensable de la salud emocional personal, es la capacidad para reciclarse y poder cambiar las maneras de actuar escogiendo otras que se ajusten mejor a las necesidades de la persona en función de lo que ocurre en el entorno que tiene.

La ausencia de creatividad se contempla como rigidez, como no saber dejarse llevar y vivir en función de los juicios, lo que se cree, lo correcto, lo que te han enseñado, lo que debes hacer y lo adecuado.

Así esta contemplación de la creatividad, la establece como un mecanismo de adaptación primario, y necesario para la vida cotidiana y el desarrollo personal… sería la integración creativa de los conflictos internos y externos (entendiendo la integración como hacer mío mi conflicto y darle una solución desde esa apropiación).

 

Las situaciones en las que más es necesario tienen que ver con el conflicto. Aquello que hace que necesites un cambio para estar mejor, para cambiar una situación conflictiva o desagradable, o simplemente para dar un paso adelante en una situación que pueda ser cómoda, pero que quedó estancada.

Así podemos decir que la creatividad, de alguna manera, es encontrar formas de salir de la zona de confort, para poder ampliarla y mejorarla.

 

La creatividad aplicada a cuestiones artísticas, artesanales o laborales.

 

Desde este punto de vista, la creatividad en cuestiones artísticas, artesanales o relacionadas con tener ideas creativas que impulsen el propio trabajo, se empezaría mirando desde esta óptica: crear es ir a lo inexplorado, implica incertidumbre porque no sabemos qué va a salir, y a la vez es necesario tener un objetivo en mente para poder crear o reinventar.

Para ello realizamos una exploración activa de nuestros conocimientos, de nuestras herramientas, pero también de alguna manera se espera llegar mediante ello a lo desconocido, y a lo nuevo para poder transformar la realidad (primero dentro de nuestra imaginación, y después la material) y dar lugar a la creación (que sería el fin último de la creatividad artística-artesanal-laboral).  

 

El proceso creativo requiere de improvisación y espontaneidad, para lo cual es idea utilizar inervias propias como la inspiración o el entusiasmo para permitir su expresión fluida.

Y por contrapartida, también son necesarios los conocimientos (particularmente si queremos realizar un trabajo de calidad) y algo de disciplina para poder llevarla a cabo de forma fluida.

 

Como dijo Picasso (que me encanta): “No creo en las musas…, pero si llegan que me pillen trabajando”.  

 

Ciclo de la experiencia y… ¡Bloqueos!

 

Para ello, hoy os vengo a presentar el ciclo de la experiencia, del que ya hablé con Gabriela el otro día, pero de una manera más detallada, para poder expresar con más claridad los bloqueos y aportar más información sobre ellos, para que cuando os sintáis identificadas con alguno, podáis hacer un poco de reflexión para captar de dónde pueden venir, y ver si está en vuestra mano ponerle solución o recolocar un poco el bloqueo.

 

Voy a daros palabros y palabrotas técnicas, para que si queréis hablar de ello en el Club para Féminas Creativas podáis hacerlo simplemente nombrándolos, y no tengáis que dar muchas explicaciones.

 

¡Vamos a ello!

 

 

Primera fase: Sensación.

Es el momento en el que partes de un vacío, del que empieza a surgir algo. En ella se inicia una sensación, un sentimiento, una idea, una necesidad en tu interior, para crear algo. Su función básica es la búsqueda del placer, y si no lo encuentra: ¡Lo busca!

Bloqueo: Desensibilización.

Este tipo de bloqueo puedes reconocerlo porque se hace muy patente el vacío: ninguna idea, ninguna sensación, ningún sentimiento, nada desde lo que empezar.

Podréis identificarlo por frases como: “No se me ocurre nada”, “No siento nada”, “Me siento vacía”…

El motor principal de este bloqueo es el miedo al dolor, a sufrir… Una pregunta para indagar en este bloqueo puede ser ¿Qué te puede hacer sufrir de esta futura creación? (avanzará a otros bloqueos del ciclo). El mejor consejo que puedo darte es: ¡La presión lo empeora! Mejor haz cosas que te causen placer, a ver si llega.

 

Segunda fase: Formación de la figura.

Con esas sensaciones, sentimientos o ideas vagas, te surge una idea concreta como la idea que vas a desarrollar, y dar forma concretizando detalles o viendo sus posibilidades. Su necesidad principal es el reconocimiento (tanto el autoreconocimiento como el reconocimiento exterior), y si no lo hay, o no es muy seguro surge el bloqueo.

Bloqueo: Proyección. 

Tiene que ver con miedo al castigo (propio o ajeno), y está hecho en forma de excusas que pones, o atribución de méritos y culpas fuera de ti. Ves algo inaceptable, o no te sientes muy segura de que sea bueno…

Puedes representar este miedo como: “Cogí la idea de otra persona…”, “El mérito (y la culpa) es de mi hermana que me ayudó haciendo esto”, ”¡Hacen tanto ruido los vecinos! ¡Así no hay quien trabaje!”, “Se me echó el tiempo encima”, “Tengo tantas otras cosas que hacer”… etc.

Como el miedo es al castigo propio o ajeno, puedes localizar ante quién, o quienes haces este despliegue para evitar el castigo ¿Cómo de estricta eres contigo misma? ¿Alguien de tu entorno? ¿Clientes? Plantéate cuán real es este riesgo de castigo, o si solamente la tienes de alguna experiencia de castigo en tu vida. Si tienes miedo real a decepcionar a alguien (y es realista), puedes poner las cosas en orden con esta persona y expresar ese miedo a decepcionarla. Si es algo interno, puedes llegar a auto acuerdos y ajustar las expectativas a las capacidades que tienes reales.

Tercera fase: Movilización de energía.

Esta es la fase en la que consolidarías la idea, llevándola hacia un lugar más práctico, como de poner plazos, o concretizar los detalles. Aquí toma cariz de proyecto y barajas las opciones que puedan hacerlo más seguro. La necesidad es la aceptación, como saber que está bien, y que puede funcionar y gustar.

Bloqueo: Introyección.

El bloqueo tiene que ver con todo aquello que piensas que debería ser de una manera (o que sabes que alguien importante de tu entorno cree que debería ser de esa manera), con los prejuicios o creencias con las que creciste.

Puede representarse con frases como: “No debería hacerlo así, mi madre dice…”, “Esta idea no está bien, porque todo el mundo sabe que…”, “Debería haber empezado antes”, “No debería hacerlo así”, “Debería ser más humilde y…”.

Tiene que ver con miedo al rechazo y dificulta mucho la planificación, porque ninguna idea encaja con los estándares de la perfección de todos  los deberías, prejuicios y creencias que puedas tener, porque ¡Pueden ser contradictorios entre sí! Te puede servir para frenar este bloqueo dedicar tiempo a tomar conciencia de todo aquello que suene a prejuicio tuyo y decir: “sí, es atrevido ¿y qué?”, “Sí, mi madre lo haría diferente, pero yo lo hago así”. Puede costar un poco, pero si aprendes a localizarlos es más fácil ponerles el freno. También localizar de qué personas te vienen las ideas más bloqueantes puede ser de utilidad para localizar quienes temes que te rechacen.

 

Cuarta fase: Acción.

Ya tienes todo preparado, es cuando te toca ponerte manos a la obra. Es la fase en la que la expresión es necesaria.

Bloqueo: Retroflexión.

La retroflexión es uno de los bloqueos más relacionados con la baja autoestima. Es no querer hacer, porque temes hacerlo mal. Es una pescadilla que se muerde la cola: si lo haces sientes que lo haces mal, pero si no lo haces te culpas. Por lo tanto terminas torturándote.

Puedes reconocerlo cuando te dices cosas como: “Soy idiota, cómo puede ser que no me salga”, “Lo hago fatal, así que ni lo intento”, “Las demás personas lo hacen mejor que yo”, “Debería haber estudiado más en su día, ahora es tarde para mí…”, “Mejor me aguanto y no lo hago como quiero”. 

Está relacionado con el miedo a expresar y no gustar con lo que haces. Es complejo de gestionar desde dentro porque tiene que ver con el daño que te hicieron críticas de otras personas, generalmente muy impactantes o sostenidas en el tiempo. Tienen que ver con una herida profunda, y para mejorar en este bloqueo lo mejor que puedo recomendar es: alejarse de personas que hagan críticas destructivas, y buscar feedback de personas que aprecien tu trabajo para ir tomando confianza. Puedes autoalentarte escribiéndote mensajes en el lugar de trabajo que ensalcen tus cualidades, o de confianza en tus capacidades.

Quinta fase: Pre-Contacto.

Es el punto en el que vas a hacer contacto con el exterior: vas a mostrar tu obra, o vas a vender el producto. Es el momento en el que empiezas a hacer contacto con clientes o lugares donde mostrarlo. La necesidad es de identificar el producto como tuyo, y atreverte a mostrarte.

Bloqueo: Deflexión.

El bloqueo es querer escaparte de ello. No lo quieres enseñar, te entran vergüenzas, miedos, y lo que haces es postergar o evitar la situación.

Si tienes este bloqueo seguramente dirás cosas como estas: “Sí, sí, ya está, en cuanto saque las fotos te lo enseño”, “Sí, iba a ser esta semana, pero mejor la que viene…”, “Es que me quedan por retocar unos detallitos… después lo publico”, etc.

Es miedo a enfrentar la realidad con tu producto. Solución… ¡Da el salto! ¿Qué te da cosa?… Qué le vamos a hacer, esto ya es cuestión de gónadas (testículos u ovarios). Puedes pensar en qué temes enfrentar y en las posibilidades, pero seguramente esto haga que se te agrande la neurosis, así que, mejor salir a mostrar el trabajo.

 

Sexta fase: Contacto.

En el contacto se relaciona con el momento en el que ya estás en ello. Has mostrado el producto de tu creatividad, lo has puesto a la venta, y ya solamente queda esperar a que guste y te lo compren. La necesidad es de pertenencia, de sentir que formas parte de lo que haces.

Bloqueo: Confluencia.

En este bloqueo se pierde de vista el objetivo, que es vender lo que has hecho por el precio que vale, y se cambia por la necesidad de que tu producto guste a toda costa, como si eso te validara a ti. Si no vendo, mi trabajo no vale nada, así que se desvirtúa ante los demás, hablándose de cualidades que no necesariamente son ciertas, o mostrándolo para que resulte atractivo a personas individuales más allá del nicho, incluso rebajándolo de precio o aceptando regateos.

Si tienes este bloqueo seguramente dirás cosas como estas: “Sí, sí, ya está, en cuanto saque las fotos te lo enseño”, “Sí, iba a ser esta semana, pero mejor la que viene…”, “Es que me quedan por retocar unos detallitos… después lo publico”, etc.

El miedo que hay bajo este bloqueo es el abandono… no gustar y que no te compre nadie. Es necesario para superar este bloqueo aprender a valorar tu tiempo, tu trabajo y la calidad de lo que haces ¿Cómo podrías aprender a valorarte y a validar lo que haces? No es simple, pero quizá puedas localizar a personas que a lo largo de tu vida te hayan dejado de lado o te hayan apreciado menos cuando te mostrabas tal cual eres.

 

Séptima fase: Post-Contacto.

Se sitúa tras haber vendido tu producto. En ella dejas ir la obra, y pasas a una fase de relajación, a pensar en otras cosas relacionadas con la ganancia, o simplemente al descanso. La necesidad de esta fase es la independencia: del cliente, del producto, del proceso…

Bloqueo: Fijación.

Algo ha pasado, que no puedes quitarte el producto o la persona que lo compró de la cabeza. Le das vueltas, algo no te gusta y no te da tranquilidad. La retención está asociada con el enfado, o la frustración.

Si te identificas con ella puedes decir o pensar cosas parecidas a: “No puedo dejar de pensar en lo mal que quedó…”, “No me puedo creer que se negó a dejar que le pusiera protección”, “Seguro que se le rompe”, “No me parece bien haberlo vendido a ese precio”…

El miedo que se le atribuye es a la libertad, o a la soledad. La necesidad que hay detrás de este bloqueo es dejar ir. Ya está, le gustó, lo compró, y si quiere romperlo a los dos pasos es su problema. Tiene que ver con enganches emocionales, y suelen tenerlo personas adictas al trabajo, así que ayuda tener otras cosas en la vida que te llenen para no pasar por este bloqueo. Si sientes identificación, podrías plantearte ¿Qué me falta, qué estoy evitando?

Octava fase: Reposo.

También es la primera. Es el momento de estado fértil cuando has terminado un proyecto y todavía no empezaste el siguiente. Es importante pasar por esta fase con descanso para poder empezar el siguiente ciclo con energía. Su necesidad es la relajación, para permitir el sentimiento de nuevas sensaciones.

Bloqueo: Retención.

Este es el segundo bloqueo de la autoestima. Tiene que ver con el sentimiento de no merecer el éxito que se ha obtenido, y por ello se genera una situación enrarecida en la cual sientes que podrías haber hecho muchas cosas para que lo que hiciste estuviera bien. Y todo se convierte en una sensación de insatisfacción muy grande a pesar de que, de hecho, fue exitoso.

Pensamientos como: “si lo hubiera hecho diferente…”, “si me hubiera quedado mejor…”, “si supiera más…”, “si hubiera tratado mejor al cliente…”, “si hubiera sabido venderlo mejor…”. Pero estos pensamientos no generan un avance, no ponen las pilas para aprender más, para vender de otra manera, para tratar distinto al cliente, para cambiar el producto (o quizá aunque se cambie una y mil veces siga la misma sensación)…

La necesidad de este bloqueo es dejar ir. Dejar de pensar en ello. Ya pasó, fuera lo que fuera. Déjalo estar.

 

Conclusiones

El otro día repetía en la entrevista una y otra vez que dependen mucho de casos individuales, que no hay respuestas estandarizadas para salvar los bloqueos, y lo mantengo. Dependen mucho de las vivencias personales y las emociones que se encuentran detrás de estos bloqueos. He propuesto soluciones generalistas, que pueden aportar a llevarlos mejor, pero que no son infalibles ni garantía de mejoras.

Conocer que tienes un bloqueo puede aportarte ese conocimiento, y ese saber con dónde te vas a encontrar la zancadilla. Y saberlo puede ayudarte a generar tus propias estrategias o maneras de sobrellevarla.

Mi consejo personal, como persona que lleva años en tratamiento de desarrollo personal, es la terapia o los grupos de apoyo: buscar espacios en los cuales poder sanar las heridas emocionales con acompañamiento, para mí es el método más efectivo.

También se puede crecer en soledad, para ello es necesario generar tus propias herramientas de autoapoyo para sostenerte en el proceso creativo, aprender a ser amable y comprensiva con tus bloqueos en lugar de criticarte por ellos o exigirte mejoras.

Esos bloqueos están ahí por algo, cumplen una función que es evitarte un daño que en algún momento de tu vida sufriste y tuvo un gran impacto para ti. Entiéndelos como tal, son como corazas que intentan protegerte, pero a la vez te están bloqueando en tu camino de crecimiento profesional o artístico.

Ante alguno de ellos quizá puedas agradecerle todo lo que te ha servido en algún momento de tu vida, y a la vez le puedes explicar que te has hecho mayor y ya no lo necesitas… Y si lo sigues necesitando… ¡Busca maneras creativas para protegerte sin que tus corazas interrumpan tu desarrollo personal!

Aurora Fernàndez

Blog: Gestalt ConGènero

Fanpage: Aurora Fernàndez Terapeuta Gestalt

 

Qué mas te puedo decir, esta todo dicho, agradezco a Aurora por su tiempo, y por la dedicación a este articulo, me da mucho gusto contar con ella para difundir el mensaje de la creatividad.

Me voy y ¡nos vemos a la próxima!!

 

 

 

 

Y si te dan ganas de seguir platicando, nos vemos en el grupo Para féminas creativas “el club”, comparto talleres gratuitos, y demás cosas que nos pueden ayudar.

 

 
 

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